Saludos y bienvenida



Somos un grupo formado por profesionales sanitarios (medic@s y enfermer@s), pero abierto a todos aquellos profesionales de la salud interesados, cuyo objetivo fundamental es mejorar los aspectos comunicacionales de la relación médico-paciente, para ello realizamos cursos de formación a profesionales de la Comunidad de Madrid, fundamentalmente a los residentes de la especialidad de Medicina de Familia y de Enfermería de Familia. El grupo además celebra periodicamente Cineforums como herramienta formativa abierta a todos los socios de SoMaMFyC y un congreso anual del grupo nacional,

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martes, 7 de noviembre de 2023

CICLO: CINE Y MEDICINA. ATENEO DE MADRID: Lars y una chica de verdad. 16/11/2023

No os perdáis el debut de este interesante ciclo de Cine y Medicina. 

La película elegida será "Lars y una chica de verdad" (2007), dirigida por Craig Gillespie.

Como ponentes invitados contaremos con Francisco González y Alberto López García-Franco.

Modera Concha Álvarez Herrero

Presenta José Manuel Freire

¡Todo un lujo! No podéis faltar

Entrada libre y gratuita hasta completar aforo



sábado, 21 de octubre de 2023

Situaciones difíciles o delicadas: En busca de soluciones

El pasado 3 de octubre de 2023 en el XXX Congreso de SoMaMFyC "Reconstruyendo los pilares" tuve la ocasión de compartir con más de 20 asistentes el Taller “Situaciones difíciles o delicadas. En busca de soluciones”

Durante dicho acto trabajamos de forma conjunta seis aspectos relacionados con las dificultades diarias en la consulta a través de ejemplos, juegos y ejercicios.

Participaron médicos de familia jóvenes, veteranos y residentes en un ambiente de trabajo distendido y divertido.

Los temas abordados fueron:

-Saber cómo identificar las situaciones difíciles

-Conocernos a nosotros mismos

-Conocer nuestros puntos gatillo

-Conocer las técnicas de control emocional

-Llevarnos herramientas comunicacionales

-Llevarnos herramientas emocionales

Terminamos con un breve resumen de “no hacer” en comunicación y las ventajas de ser un buen comunicador.

Conocer las técnicas de comunicación y ser conscientes de que las decisiones se toman desde la emoción facilita salir airoso de las situaciones complicadas que cotidianamente nos ocurren en la consulta.

Técnicas, habilidades, autoconocimiento y ars médica harán posible terminar la consulta tranquilos y satisfechos.



Texto, foto y desarrollo del taller por el Dr José Ignacio Torres Jiménez

domingo, 15 de octubre de 2023

Taller de Formador de Formadores "Mejorando lo Presente"

El pasado 2 de octubre, los miembros del Grupo Comunicación y Salud de la SoMaMFyC contamos con la inestimable docente, la Dra. Concha Álvarez, para sumergirnos  en un taller lleno de comunicación clínica, de formación práctica y del mejor ambiente para mantener nuestras habilidades pedagógicas a punto de una forma colaborativa. 

Durante la actividad trabajamos herramientas para formamos como comunicadores, como médicos que dan y reciben información en nuestras consultas y, en resumidas cuentas, como docentes de una disciplina de gran relevancia en el día a día de nuestra práctica clínica como es la Comunicación Asistencial y la Entrevista clínica. Los años de experiencia de la docente facilitadora, que ha estado al pie del cañón en el grupo durante décadas, han permitido que nuevas generaciones aprendan y aprehendan la sabiduría de esta competencia de una forma interactiva, artística y muy práctica. La satisfacción, alegría e ilusión de aprender enseñando y enseñar aprendiendo juntos es una de las perlas del taller. Junto con la práctica para todo el grupo de técnicas de comunicación (a través de juegos, videos y role playings) con las que formar a otros futuros profesionales en una competencia esencial para ser buenos médicos,  buenos docentes y hasta buenas personas ;)

Finalmente, nos llevamos no solamente fantásticos consejos, mejores formas de actuar, críticas constructivas o nuevas estrategias para la resolución de dificultades, sino experiencias prácticas y un cariño y amor enormes por la comunicación clínica. 

Con toda la calidez de una estrella: gracias Concha por este regalo.



miércoles, 4 de octubre de 2023

Comentario al XXXVIII Cinefórum "Smoke"

Queridos compañeros: Como en anteriores ocasiones, compartimos con todos vosotros, quienes vinisteis y quienes no, la presentación y reflexiones tras el último cineforum, nuestro 38º ya. De la mano de los Drs Concha Álvarez y Alberto López os invitamos a desentrañar las emociones de esta fantástica película que pudimos disfrutar. Esperamos que vosotros lo hagáis tanto como nosotros. ¡Hasta el próximo! GC&S Madroño

jueves, 14 de septiembre de 2023

XXXVIII CINEFÓRUM del Grupo Comunicación y Salud SoMaMFYC "Smoke"

Ya casi finalizado el verano, el Grupo Comunicación y Salud de la SoMaMFyC tiene el gusto de invitaros al 38º cinefórum que se celebrará el día 27 de septiembre, a las 16,00 horas en la sede de la Sociedad (C/Fuencarral nº 18-1º D). 

En este encuentro, se proyectará y comentará la película “SMOKE” del director Wayne Wang con guion de Paul Auster.  Al igual que los anteriores cinefórum, éste será coordinado por los doctores Alberto López García-Franco -Colaborador del Grupo Comunicación y Salud- y Concha Álvarez Herrero. 


El director Wayne Wang compone su película más exitosa (Premio Especial del Jurado, Premio del Público y Premio Internacional de la Crítica en el Festival de Berlín de 1995) con SMOKE. Con la colaboración del escritor Paul Auster, autor del guion, nos regala una composición coral en la que su protagonista, el actor Harvey Keitel encargado de un estanco de Brooklyn, se empeña en retratar la vida haciendo fotografías, todos los días y a la misma hora, de la esquina de su tienda. ¿La misma? Noooo responde el estanquero Auggie a su amigo encarnado por William Hurt: cada día tiene un color, unos personajes que se cruzan y que coinciden en muchas de las fotos, una meteorología…(y hasta un distinto afán, por más que no lo diga Auggie). En el mismo año (1995) Wang y Auster coincidirían como directores y guionistas en otra película “Blue in the Face”, repitiendo con Harvey Keitel, y con otros actores de universos distintos (no sé si paralelos), como Victor Argo o Mira Sorbino o con el director Jim Jarmusch.

Al codirector de Smoke, el escritor Paul Auster, ya le habíamos descubierto su cinefilia en muchos de sus libros. En “El libro de las ilusiones”, un profesor de literatura vuelve a reír, tras los seis meses posteriores al accidente aéreo en el que perdió la vida su mujer y sus hijos, al ver en televisión una película de uno de los últimos cómicos del cine mudo; a partir de entonces comienza la indagación/investigación de este profesor sobre la vida de ese cómico, desaparecido en extrañas circunstancias, y el libro nos introduce en un auténtico thriller policíaco. En “Un hombre en la oscuridad” su protagonista ha sufrido un accidente de coche y en su convalecencia se muestra aquejado de un terrible insomnio que le fuerza a inventar historias en la oscuridad; convalece en casa de su hija, también afectada por una crisis vital, y ambos viven enfrentados a un juego de vueltas y revueltas, de espejismos y alucinaciones donde la realidad se entrevera con los sueños, esos que no consigue conciliar el padre. Como terapia y como conjura acuerdan cada noche ver una película (con la emoción, las risas y el ejercicio de empatía que ello comporta) y luego comentarla. Así entre las páginas del libro encontramos referencias a películas clásicas como El ladrón de bicicletas, La gran ilusión o El mundo de Apu. 

Paul Auster debuta como director único con la película “Lulu on the bridge” (1998) en la que nuevamente de la mano de Harvey Keitel y Mira Sorbino, nos interna en su peculiar universo, no sé si cuántico. Sí sé que deslumbrante. 

Smoke es una película coral en la que sus protagonistas giran en torno a un personaje, Auggie, y se ubican alrededor de su estanco. Para Anil Seth, experto en neurociencia con prestigiosas investigaciones sobre la conciencia, la yoidad se compone de tres esferas íntimamente ligadas: el yo narrativo, el yo volitivo y el yo social. Estos tres yoes de nuestro Harvey Keitel se desarrollan con un fondo, el de los valores, con una estrategia, la de estar atentos, y con un escenario, su pequeño estanco. El olor que a este universo aporta nuestro Auggie es el de la bondad. Ese estanco es espacio de convivencia de su comunidad, punto de encuentro de una ciudadanía que busca y todavía encuentra puntos de encuentro en donde lo que se vende es anecdótico (tabaco) y tan sólo sirve de metáfora (lo que vende afecta negativamente a fumadores pasivos, y los que lo frecuentan encuentran bondadores pasivos), de alegoría (la de ese humo que como explica la película es tan difícil de pesar como el alma) o de sinécdoque (un lugar donde se esfuman las discordias). 

El yo narrativo de Auggie se evidencia en esa foto machacona que reproduce de manera singular todos los días de la vida. En ese yo se ejemplifica su cualidad de estar atento a lo que le rodea, a saber diferenciar los matices, que como los silencios, son terriblemente reveladores. Su amigo, el escritor que perdió la inspiración y que no ha vuelto a escribir desde la muerte de su esposa (interpretado por William Hurt) se convence de la singularidad de las fotos cuando en muchas de ellas ve a su mujer camino al trabajo, casi siempre distinta, nunca innecesaria, siempre recobrada. Su yo narrativo está lleno de esencias y de historias que no sabemos si son verdaderas, pero que son auténticas. 

El yo social es el que le fuerza a interactuar con sus conciudadanos y a crear comunidad. Ese yo social configura su identidad alejándolo de la soledad no deseada y conforma la alteridad de los que le rodean. Es el yo que destila oasis con los que combatir desiertos de adobe y asole. 

El yo volitivo es el que le fuerza a actuar. Con las mismas premisas que conforman sus otros Yoes, se muestra atento a lo que le rodea, atendiendo a las personas con las que coincide, entendiendo que las medio-mentiras esconden alguna que otra verdad, y que lo importante aquí no es tanto esa verdad, sino la autenticidad para estar disponible. 

En este universo austeriano pululan otros personajes: unos buscan en lo narrativo a un padre que le abandonó; otros, en lo volitivo, a ese escritor que un día fue y que perdió la inspiración al instante inmediato de la muerte de su mujer; y, en lo social, Auggie ofrece un sitio donde albergar a una comunidad con tantos matices como colores distintos aportan las cien mil fotografías hechas y por hacer, todas distintas, desde el mismo lugar, con la misma cámara y sin ápice alguno para la rendición. 

¡Os esperamos!

domingo, 25 de junio de 2023

Comentarios al XXXVII Cinefórum: El Acusado

Después del emocionante Cinefórum de (casi) verano que disfrutamos la pasada semana, compartimos con todos vosotros, quienes estuvisteis así como quienes no pudisteis asistir, la presentación con la que la Dra Concha Álvarez nos hizo reflexionar sobre los juicios que tanto debate generan o sobre la importancia por ejemplo por la irracionalidad que conllevan en muchas ocasiones... ¿alguna vez os ha pasado?


miércoles, 24 de mayo de 2023

XXXVII Cinefórum del Grupo de Comunicación y Salud de SoMaMFyC

 CINEFÓRUM del Grupo Comunicación y Salud. SoMaMFYC

El Grupo Comunicación y Salud de la SoMaMFyC tiene el gusto de invitaros al 37º cinefórum que se celebrará  el día 14 de junio, a las 16:00 horas en la sede de la Sociedad (C/Fuencarral nº 18-1º D). En este encuentro, se proyectará y comentará la película “EL ACUSADO” del director francés Yvan Attal.

Al igual que los anteriores cinefórums, éste será coordinado por los doctores Alberto López García-Franco -Colaborador del Grupo Comunicación y Salud, que nos adjunta una breve reseña- y Concha Álvarez Herrero.           

           


Las películas de juicios constituyen un género en sí, con una trama que intenta revelar la verdad sobre lo acontecido. Su propósito es que no exista duda razonable alguna sobre la culpabilidad de la persona a la que se condena. La acción se desarrolla en un escenario en el que fiscales y abogados en un juego de agravantes y atenuantes, de falacias y argumentarios, intentan conseguir sus objetivos que no siempre coinciden con el de alcanzar la justicia. Jurados y jueces deben dictaminar un resultado sin verse influidos por prejuicios, sesgos ni ideologías. Ejemplos brillantes de este cine de juicios son “Anatomía de un asesinato” (Otto Preminger, 1959), “Doce hombres sin piedad” (Sídney Lumet,1957), “Testigo de cargo” (Billy Wilder, 1957) o “Matar a un ruiseñor” (Robert Mulligan, 1964).

En nuestra película, un joven instruido, sensible y educado, hijo de una pareja de intelectuales liberales, se enfrenta a la denuncia de violación de la hija de la actual pareja de su madre. Su director Yvan Attal, que ya demostrara su enorme capacidad de denuncia social en la brillante película “Una razón brillante” nos sumerge de lleno en el debate del “sólo sí es sí” en una película compleja, llena de aristas legales y morales, cuyos personajes se debaten en sus propias contradicciones. La madre del joven acusado, Charlotte Gainsbourg (pareja en la vida real de Yvan Attal) es una escritora conocida por su feminismo radical que se tiene que enfrentar a sus propios fantasmas y claroscuros.

Attal consigue que el espectador participe, como un miembro más del jurado, en un juicio en el que fiscales y abogados dilucidan sobre la violencia y la intimidación en una intimidad como la sexual. Intimidad difícilmente comprendida por terceros, en la que se conjugan voluntades y deseos, confidencias y sugerencias, insinuaciones e imposiciones, y en donde un entorno machista y cosificado contra la mujer puede convertir en una violación lo que debería ser un proceso de descubrimiento. Al espectador le surgen dudas razonables sobre la dudosa inocencia del acusado, y bastantes certezas sobre la culpabilidad de una sociedad machista que ampara realidades de dominación y violencia sexual.  

Como en su película “Una razón brillante” en la que la protagonista, una joven marroquí se niega a competir en la final del concurso de dialéctica porque no quiere ser vencedora en el lenguaje de los opresores, aquí la joven que pone la denuncia por violación se siente oprimida por una sociedad que en tantas ocasiones tan sólo la considera como objeto sexual. En el concurso de la oratoria para la que es preparada la joven marroquí en la película “Una razón brillante” su racista profesor le dice: “lo importante no es la verdad, sino aparentar tener razón”. No debería ser de lo que se trata, pero a ese juego nos someten abogados y fiscales y es, en este escenario, en el que discurre la acción de la película y en donde nos implicamos como espectadores.

Preparaos para una tesis sobre el tan traído consentimiento del “solo sí es si”. Dirimir la inocencia o culpabilidad del acusado es el propósito de la película. Independientemente de la condena que se le ponga, sobre lo que posiblemente estaremos todos de acuerdo es que el acusado, con delito o sin él, ese instruido, sensible y educado joven, no obra de buena fe.

Empieza el juicio. Como miembros del jurado se nos exige ecuanimidad con las dificultades que ello conlleva. Como en la película “Anatomía de un asesinato” ante el “protesto” del fiscal a la pregunta del excelente abogado defensor protagonizado por Jame Stewart, el juez dictamina:

- Se admite la protesta. El jurado debe hacer caso omiso a la pregunta del abogado defensor- apostilla el juez.

- ¿Cómo puede el jurado hacer caso omiso de lo que ha oído?, le pregunta el acusado a James Stewart.

- No puede, contesta éste.

El papel del jurado en esta película de juicios debe ser, precisamente, suspender el juicio: el propio, ese cargado de ideologías y prejuicios.

Como decía el maestro Machado, buscar la verdad.  

 “¿Tu verdad? No, la Verdad; y ven conmigo a buscarla. La tuya, guárdatela”.

No hay más preguntas, señor juez.

 

The End