El pasado martes 20 de octubre, Carmen Ortega y Gema García pudimos compartir 5 horas de formación con una docena de compañeros, médicos de familia, interesados en la mejora de la atención a este tipo de enfermos. Como sabemos representan un pequeño porcentaje de los pacientes de cada consulta que consumen gran parte de nuestro tiempo en la práctica clínica, y lo que es más relevante nos generan emociones intensas y dificultades a la hora de atenderles.
A través de algunas dinámicas que nos ayudaron a identificar nuestra emoción en colores, según nuestra energía esté más o menos alta y nuestro nivel de satisfacción sea mayor o menor con la propuesta del "Emocionario" de Marc Brakett en su libro "Permiso para sentir", fuimos trabajando el reconocimiento y conversión de las emociones que nos despiertan estos pacientes en la consulta, una de las principales barreras para el mejor abordaje de sus necesidades.
De las múltiples cartas obtuvimos muchas ideas sobre qué recursos en la consulta nos ayudan a dar una mejor atención, centrada en la persona, a quienes sufren este tipo de patología: escucha, comprensión, empatía, paciencia...
El taller terminó con el acuerdo general que del mejor conocimiento y regulación de nuestras emociones, las del profesionales, deriva una mejor atención y comunicación con las personas con trastornos de somatización.


No hay comentarios:
Publicar un comentario